
Tadásana. La Montaña.
Tada= montaña. Asana= postura.
A veces la gente no pone atención en la manera correcta de pararse. Algunos se paran con el peso del cuerpo sobre una sola pierna o con una pierna girada hacia afuera. Otros llevan todo el peso sobre los talones o sobre el borde interno o el borde externo de las plantas de los pies. Debido a esta manera incorrecta de pararse sin distribuir de una manera pareja el peso del cuerpo sobre los pies adquirimos deformidades específicas que estropean la elasticidad de la columna vertebral. Incluso con los pies separados es mejor tener el talón y el dedo gordo del pie en una línea paralela al plano medial en vez de estar en ángulo.
A través de éste método, la cadera está compacta y contraída girada ligeramente en retroversión, el abdomen está "jalado" hacia arriba y hacia adentro, sin sumir el ombligo y el pecho llevado hacia afuera, sin sacar las costillas. El esternón apunta hacia adelante y ligeramente hacia arriba. Los pies juntos, tocándose entre sí. Los arcos plantares elevados y ambos pies pisando con firmeza con todo el peso del cuerpo bien distribuido entre los metatarsos y los talones, entre la parte interna y externa de cada pie y entre el pie derecho y el izquierdo. Los deditos de los pies abiertos y extendidos hacia adelante y hacia afuera. Ambas piernas giran en rotación interna. Las rótulas y los muslos estirados hacia arriba. Al tiempo que las pantorrillas empujan hacia adelante, los muslos empujan hacia atrás alragando más las piernas. Todo el cuerpo erguido sobre una línea vertical, especialmente las crestas ilíacas con respecto a las orejas y los tobillos. El pecho y la espalda, guiándose con los deltoides, abriéndose simultáneamente hacia los lados. La columna vertebral estirándose hacia arriba desde el cóccix hasta el atlas, la base del cráneo. La barbilla horizontal con la nuca alargada. Los brazos a los costados completamente alargados hasta la punta de los dedos de las manos, con los dedos juntos y las palmas anchas.
De la cintura para abajo, energía arraigándose hacia la tierra. De la cintura para arriba, energía creciendo hacia el cielo. El rostro suave y la mirada relajada. Mirando sin mirar. Se adquiere ligereza en el cuerpo y agilidad en la mente. Esta postura contrarresta los efectos de la edad en la columna vertebral, pies y piernas. Tonifica glúteos. Es importantísimo dominar el arte de pararse correctamente.