|
Lleva ropa cómoda que no apriete o dificulte la circulación o los movimientos: pants, mallas,
shorts o ropa deportiva de cualquier color. La práctica de Yoga siempre se realiza descalzo.
Llega puntual. Llegar tarde sin la concentración y el
calentamiento previo necesarios te pueden conducir a una lesión, además que puede ser muy incómodo para los otros compañeros...
Procura desconectar radiolocalizadores y dejar los celulares afuera del recinto (o cuando
menos ponlos en modo silencioso). Ejercita de vez en cuando la capacidad de desconectarte del mundo y dedicarte a ti mismo un tiempo personal y un espacio propio.
Una toallita nunca estorba y a veces se suda mucho.
En las clases matutinas es mejor ir en ayunas o tomar sólo
un poco de jugo. Y en otros horarios dejar pasar por lo menos 3-4 hrs. después
de una comida ligera y 4-5 hrs. después de una comida fuerte.
Si no me crees, prueba ir un día a hacer Yoga después de comer...
También
te recomendamos vaciar intestinos y vejiga antes de
iniciar la práctica.
De
preferencia no uses pulseras y aretes que se puedan atorar y te puedan ser incómodos.
¿Cuantas veces practicar? Bueno, lo normal es dos o tres veces por semana. Pero
si sólo puedes asistir una sola vez por semana, pues siempre es mejor que
ninguna, no crees? Personalmente te recomendaría practicar todos los días...
yo sé que es horrible decirlo, casi siempre nos gusta obtener resultados
fáciles e instantáneos, -mira que lo dice un experto-, pero, como en cualquier actividad
en la vida, la disciplina y la constancia siempre dejan frutos...
El
lugar donde
se practica Yoga, más que un gimnasio o un salón, es un recinto. Se suelen
dejar los zapatos afuera y mantener silencio adentro. El silencio es una forma de respeto para ti y para tus compañeros. El recito es tan sagrado como tu propio
cuerpo.
Finalmente evita llegar bajo los efectos del alcohol o de cualquier tipo
de droga “recreativa”.
|