
Hamsásana. El Cisne.
Hamsa= Cisne. Ásana= Postura.
A diferencia de Mayurásana, en esta postura las manos están giradas hacia adelante. Requiere gran flexibilidad y fuerza en las muñecas. La clave para levantar las piernas y la cabeza fuera del piso al mismo tiempo reside en el adecuada colocación de los codos contra los oblícuos (músculos laterales al recto abdominal). Hay aquí una fuerte tendencia de abrir los codos, y con esto todo el cuerpo puede caer al piso... Aquí hay algunas contradicciones: Entre mejor puedas juntar los codos al centro del abdomen, más fácil será encontrar el apoyo del peso d el cuerpo. Sin embargo al juntar bien los codos, las manos también se aproximan entre sí y esto hace precario el equilibrio... De manera que se tiene que encontrar un punto medio en dónde colocar los codos. La conexión de los músculos abdominales juega un papel crucial para encontrar la estabilidad. Mantén las piernas activas con los pies juntos. Muy válido usar un cinturón entre los codos para empezar a practicar.
Esta postura fortalece el abdomen debido a la presión de los codos contra la aorta abdominal. Mejora la digestión y previene de la acumulación de toxinas en el sistema. Desarrolla y fortalece codos, antebrazos y muñecas.